23 oct 2008

DANZA MACABRA, SHOW DE NOVIEMBRE, EN EL MUSEO DE LAS INTERVENCIONES





Todos invitados a que nos acompañen este 1, 2, 8 y 9 de Noviembre en el espectáculo musical-escénico
"DANZA MACABRA: Música medieval para distraer a la muerte."
Nuestros valientes juglares intentarán ganar tiempo a la muerte y deberán entretenerla todo lo posible, para ello darán el espectáculo de sus vidas.
Junto con un quinteto vocal, un instrumentista y un actor que interpreta a la muerte, los Juglares Irreverentes ofrecen este nuevo show enmarcado por las hermosas instalaciones del Museo de las Intervenciones.
Inviten a sus amigos o asistan con la familia y disfruten de una noche medieval al lado de la muerte.
Costo: General $120 y $100 con descuento INAPAM, Estudiantes y Maestros con credencial vigente (sujeto a disponibilidad).


HUERTO DEL MUSEO NACIONAL DE LAS INTERVENCIONES
8:00 PM
1, 2, 8 y 9 DE NOVIEMBRE

A espaldas del metro General Anaya

(Mas informes mesterdejuglaria@gmail.com)

5 oct 2008

NOCHE MEDIEVAL EN LA FERIA DEL LIBRO DEL ZOCALO


MESTER DE JUGLARIA.. LA VERDADERA HISTORIA.






Año de Nuestro Señor de 1221. Acaeció en Mesina que un tal Teobaldo, llamado GrandiCorpo, por desafiar el edicto del emperador Federico II contra el vil oficio de la juglaría, fuese llevado al cepo, do parejo agravio sufría Nikolaus Patascurvas, gaitero del demonio que avenido era desde Santiago de Compostela.



Divertíase el populacho en hacer mofa de ellos y en lanzarles piedrasy cosas podridas como manda el edicto. Y dábanse ya por muertos, mas plugó al cielo que al punto los guardara un fraile en una capilla vecina.



Mas no era tal sino uno de esos clérigos vagabundos que son a manera de goliardos, de nombre Karolus Senectus por los luengos años que ya arrastraba. Y allí dentro los tres compadres, como hubieran harto vino y escaso pan, dieron en hacer las cosas que hacen los juglares, pero los sus sones y gañidos tornaron tan recios que los guardias imperiales conocieron de fijo su escondite.



Aún ebrios atinaron los juglares a escapar con gran algarabía y afuera de la muralla toparon una carreta junto a una mula que mansamente pacía.



Quiere Nikolaus, cual tosco Orfeo, entretenerla con sus músicas mientras Karolus la unce, mas la horrísona gaita pone espanto en el animal que pega un pisotón al gaitero, una coz al fraile y echa a correr.



De tal jaez no ven cómo zarandea a Teobaldo que ya había echado sus abundantes carnes sobre la mula, sino sólo oyen sus alaridos y el sordo golpe sobre el suelo cincuenta brazas delante. *

No pueden volver a Mesina y así resígnanse a tirar de la carreta por turnos para escándalo y regocijo de los que les miran.




Y allá van a la ventura, corriendo vastos y lejanos países, por si un día pudieren atrapar la malhadada mula.



Años ha de esto y aun se les halla en ciudades, bosques, pueblos, plazas, mercados, algún castillo y sobradas tabernas, doquiera puedan hacer el oficio del juglar, el :


Mester de Juglaría



Teobaldo contaría a sus nietos que trató de someter a la mula a gritos y silbidos, aunque parece que simplemente se aferró con todas su fuerzas al animal mientras éste hacía cabriolas para librarse de su molesta carga. Algunos historiadores han querido ver en este episodio el origen medieval de lo que hoy conocemos como rodeo o jaripeo.